viernes, 17 de febrero de 2012

Nadie cree que su vida saldrá más o menos bien. Todos creemos que vamos a estar bien. Y desde el día en el que decidimos ser lo que queremos ser y hacer, nos llenamos de esperanza. Esperanzas de los caminos que nos abriremos… La gente a la que ayudaremos, lo que nos afectará… Grandes esperanzas de quién seremos, adónde iremos. Y entonces, llegamos ahí.
Todos pensamos que vamos a estar bien. Y nos sentimos un poco engañados cuando no damos con nuestras esperanzas. Pero a veces, nuestras esperanzas nos subestiman.

A veces lo esperado simplemente se queda en nada en comparación con lo inesperado. Tienes que preguntarte por qué nos aferramos a nuestras esperanzas… porque lo esperado es lo que nos mantiene firmes, derechos… inmóviles. Lo esperado solamente es el comienzo. Lo inesperado… es lo que cambia nuestras vidas

Que venga el dolor

El dolor adopta formas diversas,
una punzada, una leve molestia dolor sin más,
el dolor con el que convivimos a diario, pero hay un dolor que no podemos ignorar,
un dolor tan enorme que borra todo lo demás, y hace que el mundo se desvanezca,
hasta que solo podemos pensar en cuanto daño hemos hecho,
como enfrentarnos al dolor depende de nosotros.
El dolor anestesiarlo, aguantarlo, aceptarlo, ignorarlo.

Para algunos la mejor manera de enfrentarse a el es seguir viviendo.
El dolor solo hay que aguantarlo, esperar a que se vaya por si solo y a que la herida que lo a causado cicatrice, no hay soluciones ni respuestas sencillas, solo hay que respirar hondo y esperar a que se calme.
La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse, pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte, hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.
NO PICTURE !
Tengo una tía que cuando te sirve cualquier cosa, te dice: “Dime cuanto”. Mi tía decía dime cuanto, y nosotros no lo decíamos, no decimos cuanto porque siempre existe la posibilidad de que haya mas, mas tequila, mas amor, mas de lo que sea, mas es mejor.
Hay mucho que decir sobre el vaso medio lleno, sobre saber decir cuando, creo que es una línea borrosa, un barómetro de necesidad y deseo. Depende por completo del individuo y depende de lo que te estén sirviendo, a veces solo queremos probarlo otras veces no hay suficiente, el vaso no tiene fondo y lo único que queremos es más...